jueves, 27 de septiembre de 2018

Y nos vamos a la estación del tren, camino a América.


Y resulta ser que en muchos pueblos del continente americano, las tierras proveían algo más que el medio para cultivar los alimentos necesarios en la dieta de sus habitantes. Así es, una de las principales fuentes de trabajo en muchos pueblos, eran las minerías, fuentes de ciertos metales y demás elementos, almacenados en grandes cantidades en la tierra.
¿cómo trasladar tanta materia prima?
Claro, en tren.
Para 1890, se escucha por primera vez el silbato del primer ferrocarril construido en el país, llegando a Uyuni, Bolivia, permitiendo que Uyuni,  se consolidará como pueblo en 1899. 
Entre los principales recursos mineros que transportaban estaban: el estaño, plata y hasta el anhelado oro.
Muchos turistas van a Uyuni por su hermoso salar, pero algunos se aventuran más allá, hasta llegar al cementerio más grande de trenes. 

Pero, para 1904, Bolivia pierde la única porción de mar que tenía, y debido a ello, las máquinas que se llevaban a reparar, cerca de la estación, poco a poco, se fueron convirtiendo en un hermoso cementerio de trenes.


Pero, antes que se herrumbren los trenes, vayámonos para La Palma, Chile, ahora conocida como Humberstone, no olvidemos el Salitre...

       

Y ¿qué es salitre?
Resulta ser que, en 1875, el británico James Humberstone decide residir en Chile, en la Palma, un lugar en el desierto de Atacama, caracterizado por su riqueza en salitre; ingrediente esencial en la producción de fertilizantes alrededor del mundo. 
Convirtiéndose así, el salitre, en el producto más valioso para la economía de Chile...
En 1929, La Palma, fue rebautizada con el nombre de Santiago Humberstone. Y para 1960, fue declarado en el abandono. 
En el 2005, las oficinas salitreras fueron declaradas como Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. 

A la guerra por el salitre... 

Una guerra por otra guerra...Chile le ganó territorios ricos en salitre a Perú y a Bolivia, en aquella, la Guerra del Pacífico. Pero, durante la Primera Guerra Mundial, las exportaciones del Salitre se vieron afectadas, y como consecuencia de ello, la necesidad de dicha materia prima, llevó a la creación de productos similares, llevándose consigo, los pueblos ricos en salitre, al olvido. 


Vayamos para Ernestina, pero, solo hay cuatro trenes durante el día, así que a correr!




Ernestina, ¿abandonada?




En la estación, en Ernestina, un pueblo de la provincia de Buenos Aires, en Argentina, se esperaba el tren, cuatro veces al día. 
Ahí, se podía encontrar:  teatro, escuela, panadería, templo; bueno, al menos se pueden observar aún lo que un día fueron, pero ¿tiene habitantes? 
Se dice que para 1960, Ernestina tenía una población que sumaba los 2600 habitantes, pero actualmente se cree que no suman, ni los 150. 



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