domingo, 7 de octubre de 2018

Breve Historia Africana



Hablar de África es hablar de cultura, de riquezas naturales y arqueológicas. Estudios paleontológicos recientes la han declarado la cuna de la civilización, debido a que allí surgieron las diferentes especies de homínidos (Neanderthal y homínido de Denisova) que evolucionaron hacia el hombre moderno (Homo sapiens). Cabe destacar que es un continente con una densidad de población de 39 habitantes por kilómetro cuadrado, por lo que se pueden encontrar bastantes pueblos abandonados, principalmente por cambio de actividades de producción y migración de los habitantes.


Heraklion-Thonis: La ciudad sumergida de Alejandría


Uno de los misterios más grandes que tiene la humanidad es si existió o no el continente sumergido de la Atlántida. Se han dedicado capítulos innumerables en la literatura fantástica y novela histórica imaginando viajes hacia las profundidades del océano.

Atlántida: el continente perdido.


Sin embargo, un descubrimiento repentino alrededor del año 2000 por parte del arquéologo Franck Goddio del Instituto Europeo de Arqueología Submarina, nos llevó a soñar de nuevo con nuestras fantasías de niños, pero en forma más real.






                                                                                      
Según los registros encontrados en las profundidades en el asentamiento bajo el mar, la ciudad fue llamada Heraklion por los griegos y Thonis por los egipcios. La época de su gran apogeo fue aproximadamente durante los años VII a. C hasta el siglo VIII d. C. frente a la costa de Alejandría. Cabe destacar que dicha ciudad fue muy importante durante la antigüedad, albergando incluso a dos maravillas del mundo: El Faro y la Biblioteca de Alejandría.

Biblioteca de Alejandría

Faro de Alejandría 

Luego de algunas expediciones submarinas, el arqueólogo Franck Goddio, encontró una pared de piedra, probablemente que pertenecía a un templo. El muro tenía una longitud de 150 metros y fue el comienzo de los increíbles hallazgos de la ciudad sumergida.



Hasta la fecha, se han encontrado antiguas anclas y aproximadamente sesenta naufragios que datan de aproximadamente el siglo VI antes de Cristo. Existen creencias que los marineros le dedicaban sus largos viajes a los dioses y luego lanzaban anclas a la bahía como ofrendas.




Además, se hallaron varias estatuas enormes en las profundidades, así como templos completos e increíbles. Sumergirse en la profundidades es hacer un viaje en el tiempo, es como si los cuentos de la infancia cobraran vida.





Se cree que la ciudad fue hundida por un Tsunami. Las condiciones salinas y posición en el mar hacen que se conserve en perfecto estado hasta la actualidad.















El Cabo de las Tormentas

Viajemos en el tiempo, concretamente al año 1488, cuatro años antes de la llegada a América por parte de los europeos. A la cabeza de la expedición que surcaba las costas del sur de África, se encontraba el portugués Bartolomeu Dias.

El objetivo del contingente portugués, al igual que el de la mayoría de los países europeos de la época es, buscar una ruta a las Indias, para abastecerse de especies, tan importantes en la época. De esta manera, llega a uno de los puntos africanos más meridionales: un cabo que les permite doblar para adentrarse en el Océano Índico, y dadas las condiciones meteorológicas difíciles que imperaban en ese momento, lo llaman El Cabo de las Tormentas.

Luego de conocerse el hallazgo de Bartolomeu Dias, el rey de Portugal Juan II celebra el hecho y renombra el lugar como el Cabo de Buena Esperanza. El nombre no es antojadizo, debido a que de verdad representaba la esperanza de encontrar la tan ansiada ruta hacia las Indias.


El Cabo de Buena Esperanza es muy visitado por los turistas debido a que, en su parte más alta, se puede observar donde se juntan los océanos Índico y Atlántico. Por eso le llaman el lugar donde termina el mundo.


 Llamado posee inumerables barcos y maquinaria abandonada.. El Cabo fue abandonado debido a que el faro que iluminaba su costa era insuficiente y resutaba peligroso.





miércoles, 3 de octubre de 2018

Ruinas de Gede: La ciudad que nunca existió.

Las ruinas de Gede están formadas por construcciones que pertenecen a un enclave propio de la cultura suajili y están ubicadas en la localidad de Gede en Kenia, cerca de la costa del Océano Índico.

 

Como se aprecia en el mapa satelital, las Ruinas de Gede están enclavadas en el bosque, en medio de un Parque Nacional. Se le conoce como la ciudad que nunca existió, debido a que en ningún registro de Kenia, se ha encontrado referencias a la ciudad. 


Las ruinas sobresalen por las paredes coralinas con las que se confeccionaron los edificios. Se estima que la ciudad estuvo ocupada alrededor del año 1399 d.C y sus edificaciones están compuestas por una mezquita mayor, el palacio, murallas y unas tumbas exteriores al recinto. En el lugar vivían aproximadamente 25000 personas, quienes abandonaron el lugar por alguna razón.

A continuación, en la siguiente nota de prensa se explica su descubrimiento y el cómo pasó a ser un parque nacional.