domingo, 7 de octubre de 2018

El Cabo de las Tormentas

Viajemos en el tiempo, concretamente al año 1488, cuatro años antes de la llegada a América por parte de los europeos. A la cabeza de la expedición que surcaba las costas del sur de África, se encontraba el portugués Bartolomeu Dias.

El objetivo del contingente portugués, al igual que el de la mayoría de los países europeos de la época es, buscar una ruta a las Indias, para abastecerse de especies, tan importantes en la época. De esta manera, llega a uno de los puntos africanos más meridionales: un cabo que les permite doblar para adentrarse en el Océano Índico, y dadas las condiciones meteorológicas difíciles que imperaban en ese momento, lo llaman El Cabo de las Tormentas.

Luego de conocerse el hallazgo de Bartolomeu Dias, el rey de Portugal Juan II celebra el hecho y renombra el lugar como el Cabo de Buena Esperanza. El nombre no es antojadizo, debido a que de verdad representaba la esperanza de encontrar la tan ansiada ruta hacia las Indias.


El Cabo de Buena Esperanza es muy visitado por los turistas debido a que, en su parte más alta, se puede observar donde se juntan los océanos Índico y Atlántico. Por eso le llaman el lugar donde termina el mundo.


 Llamado posee inumerables barcos y maquinaria abandonada.. El Cabo fue abandonado debido a que el faro que iluminaba su costa era insuficiente y resutaba peligroso.





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